EN NOMBRE DE DIOS
Si has perdido la fe
y has pactado con el mal,
pon tu alma en paz,
que de tu cuerpo yo me ocuparé.
A través del dolor
vencerás a Lucifer,
primero has de aceptar
que ser lesbiana es una enfermedad.
No omitas detalles, cuéntame
cómo os la montabais las dos,
y entonces yo te daré la absolución
desnuda en mi habitación.
Con la tortura obtendrás el perdón.
Acepta a Cristo y muere en nombre de Dios.
Muere en nombre de Dios!!!
Si quieres confesar
tu desviación moral,
que eres homosexual,
que entre tus piernas anda Satanás.
En el quemadero tú arderás.
El fuego purificará
todo pecado que tu cuerpo cometió.
La hoguera te hará a ti el amor.
Con la lujuria te condenarás.
Sólo nosotros follamos en nombre de Dios.
Si has perdido la fe
y has pactado con el mal,
por ser gay o bisexual
el Santo Oficio te exorcitará.
Con un auto de fe,
que aunque cruel es lo mejor,
para escarmiento de quien
no sigue la doctrina de la fe.
Pobreza, obediencia y castidad
es siempre obligado cumplir,
a no ser que seas Papa o seas Rey,
Obispo, o del Opus Dei.
Haz lo que diga, no lo que haga yo.
Tenemos dinero, poder, sexo en nombre de Dios.
Siempre en nombre de Dios!!!
Vendemos bulas,
compramos tus sueños.
Matamos en nombre de Dios.
creo en el amor sin condicion
creo en la humildad del que sabe ganar
creo en el honor sin uniformes ni dios
no creo en un altar que salve mi fe
ser honesto es mejor que un cielo lleno de himnos
no creo en un lider que diriga mis pies
mi rey es mi voluntad
mi patria mi hogar
El poema de la lluvia triste
Llorar es purgar la pena,
deshidratar todo el miedo que hay en ti,
es sudar la angustia que te llena,
es llover tristeza para poder ser feliz.
El Paseo de los Tristes
En el paseo de los tristes
hay un alma que
llora en las noches de San Juan.
La Luna insiste
en afirmar que pena por amor,
que es fruto de una maldición.
La Alhambra recuerda que allí
les contemplaba sonreír,
y al alba se amaban,
Granada se ruborizaba al ver su amor.
Fueron muriendo así los días pero algo ocurrió,
la religión los separó.
Ella era hija de un cristiano
y él de un musulmán,
La inquisición lo ejecutó.
El Albaicín se estremeció,
y con su sueño ella murió.
Y ahora se buscan
cada uno en su propio cielo y no se ven.
¿Dónde estás? Mi amor, ¿dónde estás?
Sin ti no puedo morir.
Sin ti vagaré.
Y desde entonces le acompaña
una estrella que
desde el cielo cuida de él.
Si crees en Dios, crees en Alá,
sé tolerante y menos rezar.
Y acepta el credo
y la sexualidad del que no es igual.


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